Síndrome del ojo seco
30/04/2024
El síndrome del ojo seco es una enfermedad recesiva caracterizada por la combinación de dos procesos patológicos: queratoconjuntivitis seca y dermatosis ictiosiforme. La queratoconjuntivitis seca es una disminución en la producción de lágrimas que provoca sequedad en la superficie ocular. La dermatosis ictiosiforme produce una capa más áspera y rizada, con posible pérdida de pelo, y la epidermis se reseca y se descama fácilmente.
Por lo general, los perros con síndrome de ojo seco tienden a mostrar signos clínicos entre los 3 y los 7 meses de edad, con enrojecimiento alrededor de los ojos, secreción ocular unilateral o bilateral, descamación de la piel alrededor de los ojos y pueden desarrollar úlceras corneales debido a la falta de lubricación ocular, lo que los predispone a infecciones bacterianas secundarias.
El síndrome del ojo seco se puede diagnosticar mediante la evaluación de un oftalmólogo veterinario y exámenes oculares, y las pruebas genéticas contribuyen significativamente al diagnóstico. Sin embargo, la única forma de prevenirlo es mediante la selección adecuada de parejas reproductoras, basándose en los resultados de las pruebas genéticas, lo que evitará el nacimiento de perros que desarrollen la enfermedad.
El tratamiento adecuado depende de un diagnóstico preciso y actualmente consiste en la aplicación de gotas lubricantes para los ojos varias veces al día para prevenir la sequedad ocular y evitar que el perro desarrolle una úlcera corneal más profunda, que podría derivar en una infección bacteriana secundaria. Si se desarrolla una infección, es necesario un tratamiento de apoyo según la gravedad del caso.
Roberta Costa
Médico veterinario
Consultor en Petgenoma